En el marco de las ciencias sociales es indudable la existencia de una gran dificultad en materia de límites conceptuales y epistemológicos, problema que ha imposibilitado la estructuración de diferentes fronteras teóricas, metodológicas y conceptuales entre las diversas ciencias que se establecen en la gran estructura de las ciencias sociales y a la vez obstaculizado la elaboración de teoría política; problemática que ha posibilitado las enormes críticas realizadas desde las ciencias naturales, que desde una visión netamente positivista proponen el establecimiento no solo de metodológicas “refutables”, sino además la delimitación exacta de las problemáticas a abordar por cada ciencia en especifico. Situación a la cual la corta historia de la Ciencia Política no ha escapado, denotando serios problemas en el establecimiento de una definición única de su principal componente, la Política; así mismo ha llegado a formar una gran distancia entre Teoría Política y Ciencia Política, en este trabajo intentare abordar de manera sucinta el problema de la significancia de la ciencia política, resaltando la dificultad que le ha causado el positivismo a la construcción de teoría política debido a su fuerte influencia dentro de la ciencia política, esto desde las bases teóricas presentadas por Ambrosio Velasco, Cecilia Lesgart y César Cansino.
A falta del establecimiento de un acuerdo conceptual, dentro de la ciencia política, con el cual se designe a la política se permitió la explicación de dicho concepto bajo diversas miradas, que plantean divergentes visiones y estructuras conceptuales sobre lo que se entiende por política, así mismo se tienen posiciones distanciadas de los productores de teoría política.
Ambrosio Velasco[1] y César Cansino[2] se encargan de clasificar a los autores que consideran la historia un elemento fundamental para la elaboración de teoría política y del mismo modo esta teoría ayuda a la consolidación de la ciencia política. Cecilia Lesgart[3], en cambio, muestra la importancia de la teoría política en las diferentes áreas de la ciencia política y el resurgimiento de la ciencia política a partir de la teoría política en las últimas décadas del siglo xx.
La ciencia política siendo la ciencia social más joven ha estado condenada a muerte por muchos, mientras otros se concentran en ubicarla dentro de las ciencia humanas más importantes por el fenómeno en el que empeña todos sus esfuerzos, el poder. La idea de que la ciencia política se encuentra agonizando es debido a la exigencia de las ciencias naturales, en que esta debía definir su objeto de estudio con más precisión, además de que los resultados de su trabajo debía emanar leyes y ser verificables; la influencia del positivismo dentro de las ciencias sociales estaba acabando con el trabajo de autores como Aristóteles, Maquiavelo, entre otros. Del mismo modo respecto a la teoría política Ambrosio Velasco dice “la muerte o extinción de la teoría política se explicaba como una consecuencia del desarrollo de la ciencia política empírica de orientación positivista”[4], a lo que hacemos referencia con las dificultades que le ha causado el empirismo y el positivismo a las ciencias sociales. Seguido de lo anterior el autor menciona algunos presupuestos en los que está basada la oposición entre la ciencia política y la teoría política, pues él mismo estudia la marcada distancia que hay entre estas dos pues la primera ha buscado acomodarse a las ciencias naturales, mientras que la segunda indudablemente está estructurada sobre bases filosóficas. Un elemento que causa la mayor distancia es el requerimiento de la ciencia política empírica de abandonar la historia, a lo que la teoría política no puede acceder.
No se puede dejar a un lado el resultado de largos trabajos como los de los historiadores, pero ello no puede significar la sujeción a lo que en su tiempo se vivió, pues ya sabemos que el objeto de las ciencias sociales es cambiante, no es lo mismo hablar de la sociedad en la que vivió Aristóteles o Maquiavelo a la que vivió Fucault a la que ahora se vive, sin embargo resulta muy útil los aportes de estos autores para la teoría política actual, y son precisamente los clásicos los que provocan el nacimiento de la disciplina, fueron ellos los que dieren inicio al estudio de los órganos de autoridad, que para su época fueron diferentes pero en esencia lo mismo que se tiene para toda la historia.
A mi modo de ver y aun leyendo los trabajos de estos tres autores, considero la historia como el mayor contribuyente para la producción de teoría política, sin tratar de que sea la repetición de la historia sino que es por medio de esta por lo que podemos decir si en realidad las sociedades han evolucionado y si hablamos de clásicos pues encontramos en sus escritos elementos que pese a la diferencia de años de producidos son planteamientos vigentes.
Se tiene por algunos autores que la necesidad de la desvinculación de la teoría política con la historia es fundamental para poder consolidar la ciencia política como ciencia , aunque es precisamente la historia de las teorías políticas mediante la cual se puede hacer reflexiones acerca de las sociedades y su organización.
Entre los científicos políticos y los filósofos políticos el tema central de discusión es el del carácter normativo-axiológico o descriptivo-empírico de la teoría política, en consecuencia la separación de entre teorías empíricas y normativas, entre ciencia política y filosofía política, es inevitable; el verdadero problema es cómo lograr el equilibrio entre los aspectos descriptivos y normativos, entre la explicación y la evaluación de las creencias, practicas e instituciones políticas.
[1] Ambrosio VELASCO GÓMEZ. “Introducción: Controversia sobre la identidad de la Teoría Política Contemporánea” En: El Resurgimiento de la teoría política en el Siglo XX: Filosofía, Historia y Tradición. Universidad Autónoma, México, 1999. Pp. 5-42
[2] Cesar CANSINO. “Teoría política: historia y filosofía”. Metapolítica, Vol. 1, Nº 1, 1997, pp. 9-38
[3] Cecilia LESGART. Innovación conceptual y cambio político. V Congreso de la Sociedad Argentina de Análisis Político, SAAP: "la primicia de la política. Ética y responsabilidad de los actores sociales y políticos. Rio Cuarto, 14 al 17 de noviembre de 2001: http://www.saap.org.ar/esp/docs-congresos/congresos-saap/V/docs/tcach/lesgart.pdf
[4] Ambrosio VELASCO GÓMEZ. “Introducción: Controversia sobre la identidad de la Teoría Política Contemporánea” En: El Resurgimiento de la teoría política en el Siglo XX: Filosofía, Historia y Tradición. Universidad Autónoma, México, 1999, p. 6.
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