martes, 20 de marzo de 2012

EL ENFOQUE FUNCINALISTA

Surge en el siglo XIX bajo la influencia de la biología, al comparar el funcionamiento del organismo con el del cuerpo social, esto se hace con el fin de observar como siendo las partes del cuerpo independientes –cada una realizando su propia función-, trabajan de manera armoniosa.
Un tesis funcionalista se identifica fácilmente, porque siempre remite a las instituciones y al deber ser de ellas, se habla de lo que puede ser consecuente  a la interrelación; si se explica un fenómeno acudiendo a un suceso estable o si se intenta explicar las relaciones entre un hecho y otro es una tesis funcionalista.
El análisis funcionalista intenta establecer, entonces, cuales consecuencias tiene el fenómeno bajo estudio para el todo, o  para las estructuras mayores, de las cuales este hace parte. Al enfoque, pues, no le interesan las motivaciones de los actores, sino, ante todo, las consecuencias de las acciones
o de los procesos y relaciones.
Para lograrlo, se debe, primero, determinar que requiere el todo, o la estructura mayor, para funcionar adecuadamente. Luego, examinar cuales estructuras o instituciones atienden esas funciones y que tan bien lo hacen. Asimismo, hay que identificar cuales estructuras atentan contra el correcto desempeño del sistema y por qué. Pero importa describir los procesos o mecanismos mediante los cuales las estructuras contribuyen o perjudican el desempeño del sistema.
No existe fenómeno que no se pueda explicar dentro del funcionalismo, ya que lo que resulte contrario a los planteamientos de este enfoque, que siempre busca la explicación de cómo llegar al orden y la descripción del mismo, es disfuncional, que se encuentra desde el mismo enfoque.
1. Ventajas:
       -El enfoque funcionalista contribuye a detectar relaciones - importantes entre variables, por ejemplo, entre las exigencias funcionales del todo y las funciones, quizás disfunciones, de una estructura particular.
      -Permite tomar una visión coherente de (i) la totalidad del mundo político a cualquier nivel territorial, sea internacional o nacional, sea regional o local; (ii) sus estructuras, tales como el órgano legislativo, la presidencia, los partidos, los grupos de interés, entre otras, o (iii) sectores específicos del mundo político, por ejemplo, el sector de las relaciones internacionales, el sector de la salud o el sector del transporte.
      -Se presta para adelantar comparaciones de índole descriptiva entre unas instituciones o estructuras y otras.
2. Desventajas:
     - Se trata de un enfoque eminentemente normativo y, por ende, con fuerte dosis de subjetividad. Para identificarlos tipos de funciones indispensables para el bien del sistema, y cuán bien se están dando, es necesario tener en mente un "ideal" o "modele" sobre como debería funcionar el sistema y, por tanto, un punto de referencia subordinado a las preferencias subjetivas de cada quien.
     -De ahí que la identificación del número y tipo de funciones que debe cumplir un sistema para su desempeño satisfactorio, sea un ejercicio mental enteramente subjetivo.
     -Buena parte de los términos preferidos (funciones, exigencia funcional, prerrequisito funcional, estructura, sistema, etc.) son imprecisos. Resulta así, con frecuencia, caprichosa su forma de operacionalización.
     - A menudo, resulta difícil identificar un criterio relativamente objetivo que permita establecer cuál es, en propiedad, el sistema o estructura a cuyo servicio se desarrolla una función.
     -El enfoque funcionalista no se presta para formular sus planteamientos en términos precisos, por ejemplo, mediante modelos matemáticos.
     -Por la subjetividad recién aludida y por otras razones el enfoque funcionalista resulta incapaz de proponer explicaciones propiamente científicas de los fenómenos analizados

POSCONDUCTISMO

La historia se ha caracterizado por un permanente debate sobre las cuestiones fundamentales (objeto de estudio, método, etc.), pero también por tentativas de unificación, siendo la principal aquella emprendida por la revolución conductista luego de la segunda guerra mundial.
CONDUCTISMO
Fundado hacia finales del siglo XIX en la política estadounidense, se adopto un punto de vista “cientista”, su objetivo era estudiar la política de modo de las ciencias naturales. Adquiero su mayor auge luego de la segunda guerra mundial en lo que se denomina la revolución behaviorista.
Premisas centrales del conductismo
  Explicación y predicción sobre la base de leyes generales: existen regularidades que determinan el comportamiento político individual y el funcionamiento de los sistemas políticos.
  Verificabilidad empírica y objetividad: la validez de las leyes establecidas depende de que puedan ser verificadas empíricamente.
  Sistematicidad y acumulativita: la investigación sistemática se realiza por medio de la interacción constante de los postulados teóricos lógicamente estructurados y la investigación empírica guiada por un método inductivo.
  No valoración: la investigación científica esta separada de las valoraciones éticas e ideológicas.
POSCONDUCTISMO
Los ataques al behaviorismo comenzaron a principios de los años sesenta y se prolongaron hasta los setenta, provenían de los que habían sido estigmatizados como “tradicionalistas”, así como de reformadores y radicales que pensaban que el behaviorismo era parte del problema a la hora de hacer frente al poder y privilegio en los EEUU pluralista.
Premisas y objetivos
  Ciencia política no es una ciencia al estilo de las ciencias naturales. Necesario ir mas allá de la conducta observable y no se pueden describir leyes generales de la vida política.
  Las preguntas importantes de la disciplina no se pueden cuantifica, que la investigación aplicada y los temas éticos son centrales para la disciplina.
  Las ciencias sociales se producen en un mundo social contingente, razón por la cual no se puede aspirar a la predicción.
  El politólogo es producto de la sociedad que busca comprender, la verdad a la cual llega está condicionada y es parcial, ( no puede haber una política apolítica).
  También está en contra del “sesgo pluralista” del conductismo.

EL ENFOQUE ESTRUCTURALISTA

SE UBICA DENTRO DE LOS ENFOQUES QUE PRIVILEGIAN EL ENTORNO TOTAL
En el comienzo se llamo estructura a la manera en que está construido un edificio. Fue a mediados del siglo XIX cuando Herbert Spencer introdujo el concepto a las ciencias sociales, haciendo comparaciones entre los organismos vivos y los fenómenos sociales.
Dentro de los teóricos de este enfoque se habla de estructura, estructural, estructuralismos, estructurar. Sin ser entendidos en el mismo sentido. Algunos ejemplos:

      Según B. Johnson, Talcott Parsons entiende por estructura una "pauta de comportamiento social que ha permanecido relativamente estable por un amplio periodo de tiempo",
      En cambio, para el sociólogo Marion Levy, una estructura significa simplemente "una pauta, es decir, una uniformidad observable de acción 0 de operación”. Nótese como no aparece aquí el requisito de estabilidad prolongada, exigido por Parsons.
      Para Jean Viet (1973:22),estructura en sentido estricto designa:
[... ] un conjunto dinámico y significativo de relaciones entre diversos aspectos de una misma y (mica realidad social, conjunto de relaciones de tal naturaleza que todo cambio de uno de estos aspectos o de una de estas relaciones acarrea en las otras cambios correlativos que aseguran la persistencia del tipo fundamental del conjunto.
Bajo esta definición, una estructura parece caracterizarse por una multiplicidad de aspectos interdependientes, de modo que si se altera uno, se modifican los otros; sin embargo, esta alteración no daría, en la mayor parte de los casos, origen a una estructura nueva, sino a un nuevo estado de la misma estructura.

Sin embargo todos los autores coinciden en querer comprender y explicar la realidad política y social a partir de un análisis de las estructuras que la componen.  
Dado a que las estructuras no tienen en cuenta al individuo, se presentan muchos interrogantes sobre el accionar de ellos, a demás de preguntarse por particularidades sobre la estructura y características como su permanencia, estabilidad entre otros.
La estructura social sirve para explicar la conformación de los elementos de una actividad. Siempre que los hombres actúan juntos se producen algunas ordenaciones entre las personas.  La superioridad y la subordinación, por ejemplo, son universales. La estructura social se refiere a tales ordenaciones instrumentales.
Mario J. Levi concibe la estructura como un modelo o uniformidad observada de acción; y propone las Eustructuras y las Disestructuras
Para los estructuralistas lo realmente importante es comprender el fenómeno con una visión global, encontrar su significado dentro de un todo. Para ellos una conclusión debe enumerar todos los factores estructurales relevantes, y es muy importante diferenciar los factores o elementos más profundos y determinantes de los menos importantes y los más superficiales.
En la ciencia política los estructuralistas utilizan el método histórico en su investigación y reconstruyen los hechos que han precedido un fenómeno; a demás que hacen un gran esfuerzo especulativo para interpretar los fenómenos documentados u observados
VENTAJAS
      Obligan al investigador a no sacar el hecho del contexto, lo que hace que haga una jerarquización de los factores
      A la luz de este enfoque, se aprecia con nitidez la inercia de las estructuras sociales, y la seberas limitaciones que estas imponen al devenir político
      Este enfoque a resultado muy útil para relacionar estos fenómenos con otros.
DESVENTAJAS
      Que no considere importante las acciones individuales y por ende a los individuos
      Le resulta difícil capturar los fenómenos que conllevan una dimensión relacional. Ejm: ejercicio del poder, cambios de identidad.
      Depende de la medida en que se enfoque tiende a privilegiar o darle mayor importancia a la compresión o interpretación en lugar de la comprobación rigurosa de la hipótesis.
      La gran ambigüedad que encierra el termino estructura limita considerablemente el desarrollo acumulativo de teoría al interior de este enfoque
      El sesgo determinista y teológico del desarrollo social y político que el estructuralismo promueve afecta la posibilidad de explicar el cambio que caracteriza la vida social.
EL POSESTRUCTURALISMO
      Este se pude considerar como una denominación para autores que no se muestran conformes intelectualmente con las propuestas teóricas del  estructuralismo marxista y de resistencia frente a los postulados positivistas.

Weber advirtió que las estructuras de autoridad existen en toda institución social. La dominación puede tener diversas bases, tanto legitimas como ilegitimas, pero lo que sobre todo absorbió a Weber fueron las formas legitimas de dominación o lo que llamamos autoridad
Marx considera al estado, entendido como el conjunto de las instituciones políticas, en el que se concentra la máxima fuerza imponible y disponible en una determinada sociedad, pura y simplemente como una superestructura respeto de la sociedad preestatal, que es el lugar donde se forman y desarrollan las relaciones materiales de existencia

TEORÍAS POLÍTICAS

En la actualidad ya no se habla de una sola teoría sino de diversas teorías, de teorías políticas  así mismo de ciencias políticas ya que es algo dado a la diversidad del objeto de estudio de la teoría política. Entendiéndose así que la teoría política hace parte de la ciencia política y esta última de las ciencias sociales y que reconoce las partes de un todo. Ni la Ciencia Política ni la Teoría Política han establecido aspectos epistemológicos que establezcan algún límite haciendo esto un mar de conocimiento, y este puede ser el problema. “La diversidad de la ideas políticas que se suceden en el tiempo o de las concepciones de lo político no rompen la unidad de la teoría política”.
Dentro de la ciencia política ha habido diversos objetos de estudio, sin embargo el poder es el objeto guía de estudio, se ha encargado de estudiar lo que gira en torno a él.

Especificación De las Ciencias
Se propone delimitar a la ciencia política para darle un lugar a esta como lo ocurrido con la sociología. De la misma forma cumplir con las exigencias de la ciencia por medio de la inducción o  la deducción definir su objeto a demás de garantizar un alto nivel de certeza.

Lo político como objeto de ciencia.
Hasta el siglo xx no hay ni ciencia ni teoría política, sin embargo los fenómenos políticos eran estudiados por la filosofía y la teleología, y el poder y sus efectos ya habían sido reconocidos como el principal objeto de estudio. Los norteamericanos fueron los primeros en determinar la teoría política y el análisis políticos sin alejarse de las doctrinas filosóficas, psicológicas y epistemológicas.
Luego de que Comte proclama como ciencia la sociología, la ciencia política comienza abrirse espacio en el mundo del pensamiento ya que no se desligaba de la sociología y el derecho, mostrando la necesidad de una autonomía.

Ciencia Política: Teoría, análisis y periodismo político
EL PODER ES EL TODO COMO OBJETO LEGITIMADOR  DE LA CIENCIA POLITICA.
Sin embargo este se registrase de diferentes maneras ya que la sociedad se organiza de manera hegemónica y esto es lo que diversifica tanto la ciencia política. Su estudio se tiene que hacer desde dos puntos, el PRIMERO se configura desde la especulación y el SEGUNDO  se encuentra en la práctica  social.
El saber científico es siempre relacional o como se diría en la actualidad interdisciplinar, por tal se denomina Ciencia Política[1].


[1] Jorge RIEZU. “Permanencia y cambios en la teoría política”. La teoría política frente  los problemas del siglo XXI. Angel VALENCIA y Fernando HERNANDEZ. Universidad de Granada, 2004, pp. 237 – 243

PROBLEMAS DE LA TEORIA POLITICA A PARTIR DE AMERICA LATINA

La teoría política ha sostenido una crisis existencial desde su nacimiento, en general se ha visto atacada por el positivismo, señalándola de ser solo historiadora, hay quienes la han defendido y al mismo tiempo justificado la necesidad de la historia para la construcción de ciencia política. Se podría decir, también, según algunos autores, que la teoría política en el siglo xx tuvo un nuevo nacimiento, en donde dejo de ser tan filosófica y descriptiva para acercarse más al análisis. Los inicios, la mayor parte del desarrollo y a lo que llamamos clásicos de la teoría política se dan en Europa y en Norteamérica, lo que no quiere decir que en Latinoamérica no hallan producciones con buenos contenidos de teoría política, y menos que los clásicos fueron solo Patón, Aristóteles, Maquiavelo, Rousseau, entre otros.
Los que llamamos clásicos son una gran fuente de conocimiento e historia, nos dieron unas bases muy firmes para la construcción de Ciencia Política y más aún de Teoría Política, esto no se puede negar, sin embargo en algunos momentos se olvida que fueron las bases y que si bien para comprender los fenómenos actuales que le concierne a la Ciencia Política su estudio es necesario retomarlos ya que fueron ellos quienes hicieron un estudio bastante profundo o con mayor hondura y por su recorrido en la historia, con ellos oxigenamos nuestra lectura de los fenómenos, no necesitamos más recuentos de sus escritos sino un análisis y teorías que logren contextualizar sus tesis en la actualidad, tampoco para una descripción de un fenómeno sino sus causas, consecuencias y soluciones. Habrá que anotar que existe una gran diferencia entre los clásicos y los analistas actuales, que consiste en que los primeros tienen una gran capacidad para leer una parte dentro de un todo sin perder las relaciones sociales del conjunto, mientras que el analista en la misma función perdería, con mucha facilidad, el orden o medida. Empero, ¿es posible hacer análisis político sin teoría política?
En América Latina se sufren fenómenos políticos y de orden diferentes a los que se viven en el resto de mundo, cada región tiene características diferentes así su modelo de gobierno sea el mismo, con lo anterior me pregunto si ¿las producciones bibliográficas latinoamericanas de teoría política son en realidad latinoamericanas?
Del trabajo de Gildo Marcal podemos enunciar algunos ejes de problematización para la ciencia política latinoamericana, que por motivos de tiempo no se pueden desarrollar a profundidad:
*      Idolatrías: la forma como nos acercamos a los clásicos resulta de manera idolatra, los estudiamos con temor, de tal forma que nos es imposible refutarlo o simplemente acomodarlo a una realidad, los observamos como si fueran ellos los únicos capaces de elaborar escritos de tal calidad y como todas sus tesis tuvieran vigencia “siempre y en todo lugar por los siglos de los siglos”.
*      Institucionalización de la Ciencia Política: observar la política como un tema únicamente de los gobiernos, el Estado y sus instituciones, no le permite a la teoría política ni a la ciencia política su libre desarrollo y crecimiento. De esa manera se opaca el trabajo de la ciencia política, que mas que estudiar los asuntos del gobierno busca estudiar a la sociedad y su forma de organización –la cual es política-.
*      Moldes de la Ciencia Política: la teoría social ha creado diferentes modelos de estudio, los cuales de uno u otra forma han sido influenciados por el positivismo –algunos-, entonces dejan algunos elementos de lado y le dan más relevancia a otros, según el enfoque; a lo que quiero llegar es que muchas veces resultamos mirando con otros ojos una realidad, estudiando el conflicto o la coyuntura latinoamericana como si fuéramos estadounidenses o europeos, gracias a la bibliografía que elegimos como base de nuestro trabajo.
*      Se debe encontrar una mejor manera o diferente de uso a la historia en la producción bibliográfica nuestra, son muy importantes los clásicos, pero hay que aceptar que con nuestra historia deberíamos producir otro tipo de teoría política
*      Los trabajos bibliográficos de Ciencia Política y Teoría Política se están centrando en ella misma, encontramos que los trabajos de politólogos se dedican a hablar de la ciencia política y no estudian grandes problemas de conflicto y poder.
Hay que encontrar la manera de no europeizar ni americanizar la Ciencia Política colombiana si caer en el adanismo[1]


[1] Fragmento de Gildo Marcal Branda en “Filosofía Política Contemporánea”, (no tengo la referencia completa).

TEORÍA POLÍTICA/ CIENCIA POLÍTICA

En el marco de las ciencias sociales es indudable la existencia de una gran dificultad en materia de límites conceptuales y epistemológicos,  problema que ha imposibilitado la estructuración de diferentes fronteras teóricas, metodológicas y conceptuales entre las diversas ciencias que se establecen en la gran estructura de las ciencias sociales y a la vez obstaculizado la elaboración de teoría política; problemática que ha posibilitado las enormes críticas realizadas desde las ciencias naturales, que desde una visión netamente positivista proponen el establecimiento no solo de metodológicas “refutables”, sino además la delimitación exacta de las problemáticas a abordar por cada ciencia en especifico. Situación a la cual la corta historia de la Ciencia Política no ha escapado, denotando serios problemas en el establecimiento de una definición única de su principal componente, la Política; así mismo ha llegado a formar una gran distancia entre Teoría Política y Ciencia Política, en este trabajo intentare abordar de manera sucinta el problema de la significancia de la ciencia política, resaltando la dificultad que le ha causado el positivismo a la construcción de teoría política debido a su fuerte influencia dentro de la ciencia política, esto desde las bases teóricas presentadas por Ambrosio Velasco, Cecilia Lesgart y César Cansino.
A falta del establecimiento de un acuerdo conceptual, dentro de la ciencia política, con el cual se designe a la política se permitió la explicación de dicho concepto bajo diversas miradas, que plantean divergentes visiones y estructuras conceptuales sobre lo que se entiende por política, así mismo se tienen posiciones distanciadas de los productores de teoría política.
Ambrosio Velasco[1] y César Cansino[2] se encargan de clasificar a los autores que consideran la historia un elemento fundamental para la elaboración de teoría política y del mismo modo esta teoría ayuda a la consolidación de la ciencia política. Cecilia Lesgart[3], en cambio, muestra la importancia de la teoría política en las diferentes áreas de la ciencia política y el resurgimiento de la ciencia política a partir de la teoría política en las últimas décadas del siglo xx.
La ciencia política siendo la ciencia social más joven ha estado condenada a muerte por muchos, mientras otros se concentran en ubicarla dentro de las ciencia humanas más importantes por el fenómeno en el que empeña todos sus esfuerzos, el poder. La idea de que la ciencia política se encuentra agonizando es debido a la exigencia de las ciencias naturales, en que esta debía definir su objeto de estudio con más precisión, además de que los resultados de su trabajo debía emanar leyes y ser verificables; la influencia del positivismo dentro de las ciencias sociales estaba acabando con el trabajo de autores como Aristóteles, Maquiavelo, entre otros. Del mismo modo respecto a la teoría política Ambrosio Velasco dice “la muerte o extinción de la teoría política se explicaba como una consecuencia del desarrollo de la ciencia política empírica de orientación positivista”[4], a lo que hacemos referencia con las dificultades que le ha causado el empirismo y el positivismo a las ciencias sociales. Seguido de lo anterior el autor menciona algunos presupuestos en los que está basada la oposición entre la ciencia política y la teoría política, pues él mismo estudia la marcada distancia que hay entre estas dos pues la primera ha buscado acomodarse a las ciencias naturales, mientras que la segunda indudablemente está estructurada sobre bases filosóficas. Un elemento que causa la mayor distancia es el requerimiento de la ciencia política empírica de abandonar la historia, a lo que la teoría política no puede acceder.
No se puede dejar a un lado el resultado de largos trabajos como los de los historiadores, pero ello no puede significar la sujeción a lo que en su tiempo se vivió, pues ya sabemos que el objeto de las ciencias sociales es cambiante, no es lo mismo hablar de la sociedad en la que vivió Aristóteles o Maquiavelo a la que vivió Fucault a la que ahora se vive, sin embargo resulta muy útil los aportes de estos autores para la teoría política actual, y son precisamente los clásicos los que provocan el nacimiento de la disciplina, fueron ellos los que dieren inicio al estudio de los órganos de autoridad, que para su época fueron diferentes pero en esencia lo mismo que se tiene para toda la historia.
A mi modo de ver y aun leyendo los trabajos de estos tres autores, considero la historia como el mayor contribuyente para la producción de teoría política, sin tratar de que sea la repetición de la historia sino que es por medio de esta por lo que podemos decir si en realidad las sociedades han evolucionado y si hablamos de clásicos pues encontramos en sus escritos elementos que pese a la diferencia de años de producidos son planteamientos vigentes.
Se tiene por algunos autores que la necesidad de la desvinculación de la teoría política con la historia es fundamental para poder consolidar la ciencia política como ciencia    , aunque es precisamente la historia de las teorías políticas mediante la cual se puede hacer reflexiones acerca de las sociedades y su organización.
Entre los científicos políticos y los filósofos políticos  el tema central de discusión es el del carácter normativo-axiológico o descriptivo-empírico de la teoría política, en consecuencia la separación de entre teorías empíricas y normativas, entre ciencia política y filosofía política, es inevitable; el verdadero problema es cómo lograr el equilibrio entre los aspectos descriptivos y normativos, entre la explicación y la evaluación de las creencias, practicas e instituciones políticas.







[1] Ambrosio VELASCO GÓMEZ. “Introducción: Controversia sobre la identidad de la Teoría Política Contemporánea” En: El Resurgimiento de la teoría política en el Siglo XX: Filosofía, Historia y Tradición. Universidad Autónoma, México, 1999. Pp. 5-42
[2] Cesar CANSINO. “Teoría política: historia y filosofía”. Metapolítica, Vol. 1, Nº 1, 1997, pp. 9-38
[3] Cecilia LESGART. Innovación conceptual y cambio político. V Congreso de la Sociedad Argentina de Análisis Político, SAAP: "la primicia de la política. Ética y responsabilidad de los actores sociales y políticos. Rio Cuarto, 14 al 17 de noviembre de 2001: http://www.saap.org.ar/esp/docs-congresos/congresos-saap/V/docs/tcach/lesgart.pdf
[4] Ambrosio VELASCO GÓMEZ. “Introducción: Controversia sobre la identidad de la Teoría Política Contemporánea” En: El Resurgimiento de la teoría política en el Siglo XX: Filosofía, Historia y Tradición. Universidad Autónoma, México, 1999, p. 6.